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Diario de Nina 3: Hoy sólo puedo decir ¡ay!

 

 

Después de “Diario de Nina: descubre la vida desde la mente de un gato”, y de “la sorpresa dentro de la caja“, Nina ha sufrido un pequeño accidente doméstico…

 

Diario de Nina 3: Hoy sólo puedo decir ¡ay!

 

¡Hola mundo!. ¡¡Ay ay…!! Hoy solo puedo decir ¡ay!. O como dicen mis gatos amigos de Málaga, “pa habernos matao”. Os escribo muy despacio, apenas puedo teclear con mis patas. He tenido un accidente. Mau me dice que es por ser una gatita cabeza loca. Pero no la entiendo. No entiendo qué ha pasado. Es muy confuso. Os cuento. ¡Ay…!

Muchas tardes después de la siesta, Mau toca un mueble con cuerdas muy extraño que hay colgado en el salón y canta, y a veces es muy pesada porque repite una y otra vez la misma canción. Yo me aburro muchísimo pero la miro sin pestañear, porque sé lo importante que es para un artista tener público, porque si la miro fijamente a veces me da comida y porque no tengo pestañas.

¡Ah! Yo también soy artista: si dejáis un bote de pintura en el suelo y os despistáis, pero eso os lo cuento otro día, que me voy por las ramas.

Como os decía, me aburro muchísimo en estas tardes de canciones interminables y ayer Mau se apiadó de mí y sacó un juguete genial. Sé que es un juguete porque normalmente no está encima de la mesa y sé que es para mí porque Mau sabe que me fascina, que no puedo parar de mirar cómo se mueve y de intentar tocar la luz que desprende. Mau lo llama vela.

Íbamos por la decimotercera melodía en re menor, cuando sigilosamente, para que Mau no me  regañara, me acerqué disimulando hacia el juguete reluciente. Acerqué una pata todo lo que me daba de larga, y le pegué un manotazo a la luz con todas mis fuerzas.

Lo demás no lo recuerdo. Solo sé que de repente no podía moverme y mis pelos estaban pegados y de color blanco. Parecía un pingüino. Lloré mucho, soy un poco cobarde, lo admito. Y entre Mau con unas tijeras, yo con mi lengua y mucha paciencia (suya, yo no tengo) hemos logrado que me pueda mover otra vez como una persona. Que es lo que soy. Mau me ha dado de beber aceite de oliva virgen porque me he tragado mucho plástico de ese. Era una luz asesina. Mi vida es confusa. Muy confusa.

Diario de Nina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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